La montaña del alma

Alma.jpg Recuerdo cuando le dieron el premio Nóbel a Gao en el año 2000, apenas una mísera referencia en los telediarios por ser el primer escritor chino en recibirlo, pero escasa mención a su obra. Aún así, conseguí ver en un par de tiendas su novela, tenía una bonita cubierta: el típico paisaje chino de un río entre dos montañas y con la típica neblina china cubriéndolo todo. Aunque no lo parezca esta imagen resume muy bien una parte del espíritu de la novela, ya que esta pretende ser, y de hecho lo ha conseguido para muchos, la gran novela de China.

La historia nos narra como a través de una coincidencia tan simple como es el choque de dos tazas de te en un vagón de tren, se inicia la gran aventura de un escritor a la búsqueda de una misteriosa montaña conocida como Montaña del Alma. La historia nos narra este viaje y otras muchas historias a través de pequeños cuadros e historias por los pueblecitos y aldeas de china e, incluso, por algunas de sus grandes ciudades como son Shangai o Pekín.

La novela tiene una hilo argumental común para todos estas pequeñas historias, la búsqueda de la montaña que da nombre al libro, pero poco más, ya que las historias se situan en diversas localizaciones, con diferentes personajes y sin que ningún nexo las una unas con otras, mientras nos muestra un amplio elenco de tradiciones orientales, desde canciones, a hábitos religiosos o la mentalidad en las pequeñas aldeas. Pero esto es sólo una parte de la novela.

Lo cierto es que en la novela se diferencian dos tipos de historias. En unas el escritor (he leido en alguna parte que en realidad son dos personajes: un escritor y un historiador o un arqueólogo, pero yo no he visto nada que así me lo indicara) viaja por todos los pueblos recopilando canciones y tradiciones populares chinas, intentando recuperar así el glorioso pasado y todas las tradiciones místico-religiosas que se prohibieron durante la revolución cultural. En otras, una pareja o a veces un trio de personas, discuten entre si sobre diferentes estados de la vida, pero sobre todo el amor y la muerte. Para esto el autor utiliza un extraño sistema de dialogos en los que sólo se usan el tu y el él (o el ella) ya que de esta manera, se pretende evitar el yo y que la novela sirva como espejo del lector y no como una mera narración por parte del escritor, de esta manera la búsqueda de la montaña del alma se ve acompañada de el viaje interior de unos personajes poco definidos y en los que cualquiera puede verse reflejado.

Es una novela bonita, compleja y de lectura un poco dificil, pero si eres un apasionado de las novelas de viajes o de la cultura china, no puedes dejarla pasar, ya que en ella encontrarás una buena dosis de las dos cosas.

Quizás, lo que más me desconcierta de esta novela, es el empeño del autor de mostrar una china de película, es decir: montañanas con nubes, cantos chinos, templos taoistas y un compendio de tópicos orientales que parecen sacados de la planta baja de el corte inglés. El desconocimiento que hay del gigante chino ciertamente es enorme, y si esta novela es sólo un conglomerado de tópicos o un fiel retrato de la china postmaoista sólo el tiempo lo dirá.

Posted @ 11:00 on 15/09/2004
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