Música para camaleones

Musica para camaleones.jpg Este libro fue un regalo de cumpleaños de Aldiario junto con otro lote de libros del mismo autor : Truman Capote. Tarde en empezar a leerlo, porque me habia quedado atrapado en un cuello de botella llamado : Las Olas, de Virginia Woolf, pero una vez que lo finalicé pude comenzar a leer este genial libro.

El libro esta divido en 3 partes, 4 si contamos el estupendo prefacio en el que el autor nos desvela cómo ha sido su evolución literaria y como finalmente acaba adquiriendo un estilo personal, próximo al periodismo y que busca acercarse a la realidad en lo máximo posible. De esta manera, se fue gestando en la mente del autor este libro en cuestión, que en un principio había sido concebido como una colección de relatos que, digamos, clasificaríamos como normales "normales".

Los relatos de este libro son especiales porque en ellos se combina de manera genial la prosa pura y dura con un estilo teatresco en el que los personajes dialogan entre si y tiene sus correspondientes acotaciones. Además, el autor busca aproximarse a la realidad de manera obsesiva, por lo que muchas de sus historias están basadas en experiencias propias.

La primera parte del libro es la queda nombre al libro, y en ella se recogen 6 breves relatos en los que todavía no se aplica esta técnica del relato realista, pero siempre con el personal sello de Capote. De entre todos los relatos de esta parte destacaría "Música para camaleones", en la que Capote se encuentra en una isla excolonia francesa, y en ella se relata una conversación entre el autor y una artista de la Martinica. Conversan de todo, y ella le muestra a un auditorio muy particular: los camaleones de la isla que se agrupan junto al piano cuando ella toca una canción. "Una luz en la ventana" es el relato de una peculiar aventura de Capote en la que se queda tirado en medio de ninguna parte, hasta que una hospitalaria anciana le brinda su casa para pasar la noche, conversación y un café caliente e, incluso, un pequeño secreto. "Mojave" completa mi colección de relatos favoritos de esta parte, en el se relata el acuerdo que alcanzan una mujer y su marido para mantener cada uno un amante y como siguen conviviendo con aparente normalidad, porque, al menos para ella, el único amor que tiene es su marido.

La segunda parte del libro, que compone el grueso del mismo, es una novela corta realista, en la que Truman nos sumerge en un pequeño pueblo en el que se comienzan a cometer una serie de asesinatos, aparentemente no relacionados entre sí, y que llegan a su punto culmen con la muerte de la novia de un amigo polícia del autor, que investiga el caso, y que lo invita para que Truman encuentre inspiración en él, y le ayude en el mismo. La novela deja un final abierto para que cada uno acabé pensando lo que quiera, y las cosas, que parecen tan claras en una parte de la novela, al final acaban dejandote con la duda. Como la vida misma.

Lo cierto es que esta segunda parte es la más floja para mi gusto, ya que, pese a basarse en un hecho real y novelarlo, deja la sensación de tratarse de otra típica historia de asesinatos en un típico pueblo americano con las típicas situaciones.

La última parte, Conversaciones y Retratos, sirve de colofón para este genial libro. En él Capote nos relata diferentes conversaciones y situaciones de la vida. Para mi gusto TODOS, exceptuando un relato sobre unos asesinatos múltiples titulado "Y luego ocurrió todo", son imprescindibles: desde el día en que Capote decide acompañar a su asistenta haciendo la ronda de limpieza por todas las casas, hasta su tarde con Marilyn Monroe, en la que consigue plasmar con asombrosa precisión la personalidad volátil de la actriz; su particular periplo escapando de la justicia para mantener una promesa hecha un presidiario con la intervención estelar de Pearl Bailey, el retorno al barrio de su infancia en Nueva Orleans o las conversaciones consigo mismo, ponen fin a este libro.

El libro esta lleno de frases geniales, y esta escrito con una maestría que sólo los grandes poseen. Su precisión periodistica, la agudez de sus observaciones, su peculiar sentido del humor y esa constante imagen de los años 50 americanos, con todo el glamour de Hollywood, sus escritores y la siempre bulliciosa Nueva York, hacen de este libro un clásico inolvidable y que sirven para revalorizar a un escritor que muchas veces pasa desapercibido : Truman Capote, que como él dice si mismo: "Soy alcoholico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio.", y realmente lo era. Si teneis oportunidad no dejeis de leerlo porque estoy seguro de que es un libro que os gustará tanto como me gustó a mi.

Posted @ 2:30 on 16/12/2004
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