Esperando a Godot

Godot.jpg Samuel Becket, uno de los padres del absurdo, consiguió su premio Nobel de literatura gracias a esta genial obra en la que dos simpaticos vagabundos (Estragón o Gogo y Vladimir o Didi) esperan eternamente a Godot, que nunca aparece, y mientras tanto, intentan llenar el tiempo con absurdas conversaciones sin sentido y juegos sin pies ni cabeza, mientras esperan que un ser, que nunca llega ponga, fin a este absurdo modo de vivir.

Desde su estreno hace 40 años, no ha habido año en el que esta obra no se haya representado en alguna parte. Este clásico del humor y del teatro absurdo es una mordaz crítica a la sociedad en la que vivimos, a la eterna espera por algo que nos salve y que no llega nunca.

La obra transcurre en un escenario minimalista en dos actos, separados temporalmente por nadie sabe cuanto tiempo, ya que tan sólo nos podemos orientar vagamente por el paso de los años de otros dos personajes (Pozzo, el cruel amo, y Lucky, el fiel sirviente), que no hacen mas que interrumpir a Estragon y Vladimir en sus divagaciones. Un árbol que aparece sin hojas y luego las vuelve a tener, y unas botas que Estragón abandona en el primer acto, son nuestras únicas referencias a la hora de situarnos en el tiempo.

Pero la grandeza de la obra no reside en su escenario, ni en sus grandes recursos luminosos, ni su escenificación, sino en sus diálogos, en la que los dos personajes, como si se trataran de un Lauren y Hardy, se insultan, pelean y, finalmente, se reconcilian, cantan y rien juntos.

Esperando a Godot es una gran obra, divertida y, lo más importante, diferente, pero como todo teatro del absurdo peca de que para la gente que desconozca este ¿género? puede resultar confusa, sin sentido y una colección de situaciones extravagantes, lo que es una pena, porque se estarían perdiendo una obra que para muchos representa la huella que el existencialismo de Shopenhauer dejó en el teatro, para quien la duda de la existencia se resumía en : "¿Suicidarse o no suicidarse?", que a fin de cuentas, no se aleja tanto de las dudas de los dos entrañables protagonistas.

Posted @ 3:00 on 14/04/2004
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