Aquí está el vendedor de Hielo

Aquí está el vendedor de hielo es posiblemente mi libro favorito, cada vez que lo veo por la estanteria, lo cojo, lo abro y saboreo alguno de los dialogos que salen al azar. La visión tan particular del mundo que ofreció esta obra hace más de 70 años fue revolucionaria entonces y lo sigue siendo ahora.

Eugene O´Neill, el padre de esta obra, es considerado como el creador del teatro moderno norteamericano, ya que fue él quien introdujo el nuevo teatro creado por Ibsen en la vieja a europa hasta las costas de EEUU. Su concepcion del teatro como experimentación e innovación, lo convirtieron en un personaje tan influyente del panorama literario que su huella todavía se siente en autores como Arthur Miller y Tennessee Williams.

Centrándonos más en el libro, esta obra de teatro nos cuenta la vidada en un bar-hostal, en el que sus inquilinos tienen una particularidad : todos están allí "porque quieren", cuando a ellos les apetezca, partirán de allí hacia unas vidas llenas de éxito, o al menos eso es lo que ellos creen. Es el cumpleaños del dueño del hostal, y eso hay que celebrarlo por todo lo grande. Todos esperan al invitado de honor : Hickey, un viajante despilfarrador y alcoholico como el que más, capaz de animar hasta la fiesta más aburrida. Pero con su llegada, los planes se tuercen un poco, Hickey ya no es el que era, ha encontrado cual es la clave para ser feliz : enfrentar la realidad tal y como es, dejar de vivir de sueños y aceptar lo que somos. Las consecuencias que traerá esta nueva visión del mundo segun Hickey para los habitantes del hostal, son imprevisibles.

No desvelaré más del argumento ni de los personajes, porque la abundancia de estos y su riqueza en la definición podrían llenar páginas. Cada persona se siente identificado con uno y con su ilusión en esta vida, pero por suerte, la obra nos deja un final esperanzador... o no... todo depende de lo que hayamos aprendido de ella.

El tema central de la obra es la necesidad del ser humano de agarrarse a una ilusión, a una falsa esperanza, para poder seguir viviendo y escapar de la crueldad del mundo. La ilusión como necesidad o como causa y consecuencia ya lo habíamos visto en muchas obras del siglo de oro de nuestra literatura, pero en el teatro moderno iniciao por el noruego Ibsen y continuado por O´Neill, la ilusión ya no es causa o consecuencia, es algo intrínseco al ser humano y sólo nos podemos enfrentar a ella de dos maneras : aceptando la ilusión como la auténtica realidad, con lo cual no somos felices, si no que nos conformamos con lo que tenemos, o le hacemos frente, cosa que no es siempre posible, lo que nos lleva por un camino de amarguras en el que, quien sabe, podríamos encontrar la felicidad.

A simple vista puede parecer una obra sesuda y un poco coñazo, pero no es así, el que quiera simplemente disfrutar de un buen guión lo tiene, simplemente dejará sin explotar las enormes posibilidades de esta obra. Hay otras obras de Eugene O´Neill que no son tan fáciles de comprender, pero para mi sin duda esta es la mejor de todas.

El teatro es un género que vive épocas de esplendor que contrastán con otras más oscuras, ahora la producción teatral no es muy amplia, salvo los monólogos cómicos y similares, y esta puede ser una buena oportunidad para releer o leer por primera vez uno de los textos clásicos del teatro norteamericano.

Posted @ 1:10 on 11/02/2004
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