Por la parte de Swan

Por la parte de Swan.jpgMarcel Proust es conocido por ser uno de los escritores más importantes del siglo XX y de la historia de la literatura en general. En su colosal obra en 7 volúmenes titulada "En busca del tiempo perdido" Proust medita sobre la literatura, la sociedad pero, sobre todo, en tiempo, en las huellas que este deja en nosotros y como esa acumulación de huellas influye sobre nosotros.

El primer volumen de está obra se titula "Por la parte de Swan" y lo que animo a iniciar su lectura es la marcada influencia que, según decían en foros y prológos, esta tenía en la obra de Virginia Woolf, así que nada mejor que comprobarlo por uno mismo.

Cuando lee a un gran escritor, espera encontrarse una historia que enganche desde el primer momento, con lectura amena y que invite a seguir; desgraciadamente lamento decir que esto no fue así. El peculiar estilo de escritura de Proust, tan cortado y lleno de acotaciones, hace que resulte dificil de leer, ya que uno se pierde en esas interminables frases y subfrases, pero también cabe decir que uno se acaba acostumbrando y le coge el gusto a la lectura.

El libro está dividido en 3 partes, la primera y la última cuentan la vida del propio escritor un poco disfrazada y, fundamentalmente, sus recuerdos de infancia, su primer amor, las temporadas en casa de su tía Leonie o sus ganas por ir al teatro, cosa que le estaba prohibida, estás partes, si bien contienen gran cantidad de reflexiones y en alguno momento se hace interesante, resultan un poco pesadas. Sin embargo, en la segunda parte, se nos relata el amor de Swan, un vecino durante la época de vacaciones del autor, y Odette, una joven parisina conocida por todos por ser una mantenida, desde sus origenes hasta su consumado matrimonio. Está parte es muy interesante porque describe de una manera perfecta como Swan pasa de una indeferencia hacia Odette hasta un amor pasional que le convierte en un pelele absolutamente dependiente de su amor.

Quizás este libro haya que valorarlo dentro del contexto de toda la obra, pero como libro aislado deja una sensación un poco fría, exceptuando la parte central del libro, si bien es cierto que, a medida que pasa el tiempo, uno va recordando fragmentos de la obra y esa sensación de frialdad se va atenuando, eso si, sin dotar al libro de esa etiqueta de clásico indispensable (al menos para mi).

Posted @ 16:22 on 15/04/2005
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